
Santo Domingo.- En momentos en que se encontraba reunida la comisión investigadora del asesinato del teniente coronel de la Policía Nacional, José Amado González González, en el edificio que aloja a la Procuraduría y la Suprema Corte de Justicia (SCJ), desde un vehículo en marcha por la autopista 30 de Mayo se hicieron 13 disparos, a poco metros del edificio, lo que movilizó un contingente militar que durante varios minutos trató de perseguir al automóvil sin lograr capturarlo.
El hombre se trasladaba en un carro negro marca Honda Accord. A pesar de lo ocurrido la comisión, encabezada por el procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, el fiscal del Distrito Nacional, Alejandro Moscoso Segarra, el jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), mayor general Rolando Rosado Mateo, el jefe de la Policía Nacional, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, se mantuvo reunida y según trascendió hicieron un análisis de las declaraciones hechas en los interrogatorios que se practicaron a los dos coroneles Miguel Sánchez Martínez y Manuel Díaz Medina, quienes han sido declarados como piezas claves en el esclarecimiento del asesinato del referido ex oficial policial.
Del mismo modo, en la reunión se analizó la veracidad de la llamada telefónica que hiciera un hombre ayer a través del programa El Gobierno de la Mañana y que se identificó como el fugitivo José Figueroa Agosto.
Según algunos datos de la fuente, dicen que la voz coincide en un 80 por ciento con la de Figueroa, de acuerdo a algunas comparaciones que hicieron con videos y otras herramientas.
La reunión se realizó de manera hermética y no hubo acceso ni siquiera al sótano del edificio y cuando algún funcionario o persona involucrada en la investigación salía lo hacía a gran velocidad, imposibilitando el trabajo de los medios allí apostados.
Sin embargo el grupo de seguridad interna inmediatamente ocurrido el hecho penetró al lugar donde estaban reunidos. Un grupo de hombres armados de la seguridad de distintos organismos castrenses y miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas analizaron los casquillos que se dijo son de pistola y los mismos serán sometidos a un intenso proceso de revisión.
Sobre el curso de las investigaciones, Soto dijo que están en sesión permanente y que no hay hora, día ni lugar para continuar con las reuniones y los interrogatorios.
Incidente
El estrépito de los disparos causó revuelo y movilizó a que los militares rodearan toda la estructura de esa área del Centro de Los Héroes.
El hombre y la mujer identficada como Gisela Núñez fueron detenidos para fines de investigación. Esto, a pesar de la escena del llanto y el pataleo que armó la mujer, alegando que iba para "la Angelita" (Hospital Robert Reid Cabral", donde supuestamente tenía un niño interno, lo que la policía dijo era un ardid, y que procedía llevarlos a investigar por no detenerse.



























