Santo Domingo.- Una pregunta que muchas personas se hacen ¿Están los dominicanos preparados para un terremoto de gran magnitud? Sobre todo en estos tiempos en donde el país ha sido sacudido por tres fuertes temblores de tierra en menos de un mes y decenas de réplicas que han despertado a la población, que de inmediato, sale despavorida a las calles buscando “protección”.
El primer sismo ocurrió el seis de enero pasado con una magnitud de 5.2 grados en la escala de Richter, el segundo se registró la madrugada del jueves 19, y alcanzó los cinco grados, otro se produjo ayer lunes, con una magnitud de 5.1 grados, y el último hace apenas minutos (a las 10:33 de la mañana de este martes) de 4.1 grados con duración de seis a ocho segundos,según el reporte del Instituto Sismológico la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Aunque muchos entienden que dentro de la casa están menos protegidos, las autoridades no lo ven de esa manera, ya que lo que se recomienda es buscar en la vivienda un lugar adecuado y asegurarse allí.
Aunque muchos entienden que dentro de la casa están menos protegidos, las autoridades no lo ven de esa manera, ya que lo que se recomienda es buscar en la vivienda un lugar adecuado y asegurarse allí.
De esta manera, según explica el director del Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Eugenio Polanco, en caso de un terremoto la persona evita que objetos puedan golpearla cuando se desprendan, ya sean postes de luz, árboles y otros que puedan ser arrastrados por el movimiento.
Sin embargo, señaló que aunque lo ideal es que las personas no salgan del edificio mientras la tierra permanezca temblando, porque no puede pasar por las escaleras, ya que podrían desprenderse, dijo que hay que actuar de acuerdo a las circunstancias. “Hay cosas establecidas. Si se valora y la persona está en un primer piso puede salir, pero de lo contrario se le hace difícil”, expresó.
Preparar un plan
Aunque la población está consciente de que en cualquier momento puede ser afectada por un fenómeno de esta naturaleza, muchas veces no cuenta con las medidas necesarias para implementarlas en caso de que sea necesario.
Y es que las orientaciones, en ese sentido solo, se escuchan cuando el país es sacudido por un temblor y las autoridades salen a dar declaraciones sobre lo que se debe hacer. Pasado el susto, también pasan las informaciones.
“Ese es el problema con el asunto sísmico, que no es un asunto de prioridad, usted ve que la gente se preocupa cuando tiembla la tierra, pero tan pronto eso pasa y se quita la euforia todo vuelva a la normalidad, cuando sucede otro vuelve a lo mismo. Entonces no es así, la preparación en ese sentido deber ser continua, usted prepara los planes, luego los ensaya, probando a ver si funciona. Evalúa sus simulacros y luego hace las correcciones que haya que hacer, de tal manera que no se le vaya a convertir en un problema”, citó el especialista.
El Gobierno tiene elaborado un plan sobre riesgos sísmicos, sin embargo los ciudadanos desconocen las medidas implementadas en ese sentido. A esto se agrega la existencia de la Ley 147-02, sobre gestión de riesgos, donde aparece cada una de las instituciones con sus respectivas responsabilidades en caso de que se presente una situación catastrófica.
“Preparar un plan, evaluar los riesgos y los recursos, en el sentido de dónde se deben colocar en caso de que se presente una situación, un lugar abierto, donde no les vayan a caer objetos encima. Este es un lugar que se tiene que tener preestablecido”, recomienda Polanco.
Dijo que dentro de ese plan se debe establecer las cosas que los miembros de la familia deben hacer antes, durante y después del sismo.
El plan debe ser elaborado para toda la familia. Si no tiene idea de cómo elaborarlo, se debe buscar un ingeniero estructuralista para que le señale en su vivienda los lugares que debe utilizar en caso de emergencia. Son zonas que se suponen más reforzadas.
“Hay ventanas de vidrios que se rompen y se convierten en balas, por lo tanto la persona se deben alejar de ellas. Los estantes fijarlos a la pared, bajar los cuadros, que le caen encima y lo aturde y después que usted está aturdido ya es indefenso”, enfatizó Polanco.
Reconoce que la población está desorientada en cuanto a las medidas de prevención en caso de terremoto, por lo que la entidad que dirige desarrolla programas donde impartirán cursos que ayuden a la ciudadanía a tomar medidas en caso de cualquier emergencia.
Citó que los medios de comunicación son pilares importantes en ese sentido, por lo que llamó a que se conviertan en multiplicadores.
En ese sentido, recomendó que los propietarios de colegios también deben trabajar directamente con los maestros, para que éstos sirvan de multiplicadores y de esa manera orienten a los alumnos.
Destacó que el Ministerio de Educación, conjuntamente con el COE, la Cruz Roja, la Defensa Civil y otras instituciones que forman parte del centro, educan a los profesores para que sirvan de multiplicadores en las escuelas.
Instó a acceder a la página web www.coe.com.do, donde aparecen las recomendaciones que debe seguir la población en caso de terremoto y el correo electrónico yosequehacerencasodeterremotoytu@coe.gov.do, o llamar al teléfono 809-472-0909, con 70 líneas de salto automático donde los operadores orientan a la ciudadanía en ese sentido.
Sin embargo, Méndez dijo que ninguna de esas herramientas funcionan si la población no se integra a aprender qué hacer con ese tipo de situaciones que se puedan presentar.
Recientemente, en cooperación con la embajada de los Estados Unidos se fortaleció el Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo y se creó la primera unidad especializada en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas equipada y con personal debidamente entrenado.
“Si la población no se integran siempre va a existir esa brecha. Las autoridades están preparadas, pero la población no está en capacidad de responder. Lamentablemente, a diferencia de la temporada ciclónica, que ocurre todos los años, las personas han ido aprendiendo qué hacer, pero no ha ocurrido lo mismo con los sismos” señaló Méndez.
Entiende que ahora se tiene que vencer ese margen entre población y autoridad para conocer de estos eventos, aprender a manejarlos y evitar ese tipo de problemas.
Hay una guía ilustrada para los niños con figuritas ilustradas, suministrada por el COE, que permiten conocer esos eventos en un lenguaje llano, que enseña a hacer planes de evacuación y prevenir, la cual pueden conseguir en la dirección arriba citada, y que es distribuida en las escuelas.

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