El anuncio fue hecho de manera conjunta por el superintendente de Bancos,
Rafael Camilo, el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, y los miembros
de la Asociación de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), quienes
señalaron que los 13 proyectos inmobiliarios serán levantados en todo
el país, principalmente en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo,
Santiago e incluso en zonas turísticas, como Bávaro, Higüey.
Camilo resaltó que esta iniciativa representa el arranque formal de la nueva
legislación, que fue consensuada con los distintos sectores que interactúan en
el área inmobiliaria y que permitirá a las firmas constructoras concursar por el
uso de los Fondos de Pensiones como fuentes de inversión.
“Con esto inauguramos el fideicomiso en la República Dominicana para
viviendas de bajo costo”, manifestó Camilo.
La Ley 189-11 dispone la exención fiscal para los
compradores, o sea, que los proyectos que sean desarrollados dentro de sus
alcances estarán exonerados de todo tipo de gravámenes, impuestos y arbitrios,
como medio de reducir los costos para las familias interesadas.
Asimismo, el Gobierno aportará terrenos del Estado para la construcción de
los proyectos, mediante los llamados Bonos Tierra, que podrán ser utilizados por
cada familia adquiriente para cubrir el costo inicial de su vivienda.
La construcción de estas unidades habitacionales, representan aproximadamente
el 10 por ciento del total de las cien mil viviendas que anunció construirá en
su período de gobierno el presidente Danilo Medina.
Todas las operaciones se
tramitarán mediante una Ventanilla Única que funcionará en Obras Públicas,
acorde con lo que dispone la Ley.
Las empresas que integran Acoprovi revelaron durante el encuentro que
disponen de unidades habitacionales con precios a partir de RD$700 mil, y que si
se les resta el monto de los aportes del Gobierno, hasta las familias de
ingresos más reducidos podrán convertirse en propietarias.
De su lado, el vicepresidente de Constructora Bisonó, Juan Antonio Bisonó,
dijo que tienen proyectos ya en ejecución que califican para ese programa, y
cuyas unidades estarán listas para fin de año.
“También tenemos otros proyectos que estamos próximo a iniciar, que suman
unas 5,000 viviendas en total, y que también califican como vivienda económica”,
indicó Bisonó. Los adquirientes pagarán cuotas de hasta RD$6,000 mensuales,
dependiendo del costo de la vivienda.
Las familias que no cuenten con un historial de crédito que les habilite para
obtener un financiamiento de inmediato, podrán optar por acogerse al recurso de
abrir una cuenta de ahorro programada, en cualquier entidad de intermediación
financiera autorizada.
Mediante este ahorro sostenido y planificado, los interesados en acogerse a
la Ley de Vivienda de Bajo Costo construirán en un año un historial de ahorro y
disciplina financiera que les facultará para acceder al crédito hipotecario, al
demostrar que tienen capacidad de pago.

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