Tras oficiar la misa del Día de la Navidad, el arzobispo de Santo Domingo
aseguró que es absolutamente posible cambiar el rumbo de delincuencia,
corrupción e impunidad que lleva el país, señalando que lo que hace falta es
“apretar un poco más la tuerca”.
“Eso es muy sencillo, no hay que hacer muchas disquisiciones; los
delincuentes se están identificando y no andan agachados, sino que están
insolentemente ante las autoridades, por consiguiente, vamos a atacarlos de
frente”, agregó.
El religioso dijo que si los delincuentes están desafiando a las autoridades, éstas deben
hacer lo propio porque frente a ese mal “no se puede andar con paño tibio”. Puso
como ejemplo que él los problemas los enfrenta directamente, nunca lo anda
toreando ni buscándole soluciones a medias.
Sostuvo que el pueblo dominicano tiene derecho pleno a reclamar que el
problema de la delincuencia se le solucione, “y entiendo que hay capacidad para
esto, está la misma Policía Nacional y todo el que está llamado a poner orden”,
y dijo esperar que los jueces impartan justicia cuando lleguen a los
tribunales.
Condenó que los delincuentes ni siquiera respetan la repartición de alimentos
para familias pobres cuando atracan los camiones del Plan Social de la
Presidencia que contienen las provisiones.
Entiende que el presidente Danilo Medina está dando señales de lo que
pretende hacer en su gestión: “Atender a la gente, ir directamente a los lugares
sin avisar, sin mucho cortejo ni parafernalia, o sea que es una señal de que él
quiere ver personalmente lo que está sucediendo en los lugares y en cuanto puede
dar una respuesta a esas necesidades”.
Mensaje de Año Nuevo
Al enviar un
mensaje al pueblo dominicano por el nuevo año, dijo que en el mundo y aquí hay
muchas cosas desagradables, “pero tenemos derecho pleno a confiar que Dios
quiere para sus hijos e hijas mejores condiciones de vida, trabajo, mejores
salarios, convivencias más armónicas.
Sostuvo que todos los que están creando muertes, divisiones, rencillas y
otros problemas en la sociedad, son personas que no han aceptado a Dios en sus
corazones e indiscutiblemente se prestan a cualquier cosa, lo cual es
penoso.
Dijo que todos estos hechos lamentables que se han registrado en el país en
los últimos meses: violencia, calamidades, sufrimientos; no salen del plan de
Dios, sino que son fruto del pecado.
“El cristiano siempre es una persona de esperanza, no estamos viendo el mundo
en perspectivas negativas”, dijo, y señaló que en el mundo hay muchas cosas
desagradables, al igual que en este país.

No hay comentarios:
Publicar un comentario