Según la Policía Nacional, todo empezó cuando el Ministerio Público ordenó un
allanamiento en la casa de Charles Muñoz García, quien tenía 117 denuncias por
estafa. En la accion participaron los fiscales Yuribel Matos y Omar Álvarez
(asesinado), acompañado de un mayor y varios miembros de la Policía.
“Cuando las autoridades llegaron al lugar encontraron una especie de
criadero, donde fueron encontrados 38 becerros, 15 chivos, 13 gallinas y otras
evidencias. Ya luego que todo está controlado, se le ocupa tres armas de fuego y
cuatro vehículos”, explicó el vocero de la Policía, coronel Diego Pesquiera.
Supuestamente la situación transcurría con normalidad hasta que Muñoz Garcia
pidió a los fiscales dejarle ir al baño. Éstos, según declaraciones del
procurador Francisco Domínguez Brito, le concedieron el permiso y ordenaron a
los oficiales desposarlo.
Fue en ese momento cuando Muñoz García salió del baño con un arma y emprendió
a tiros contra todos los que estaban en la escena, alcanzando uno de los
proyectiles al fiscal Omar Álvarez.
Según fuentes policiales, al hombre se le encasquilló el arma y utilizó una
de sus hijas, que alegamente se encontraba en el apartamento a la hora del
allanamiento, como escudo para que no lo mataran.
El hecho se produjo alrededor
de las diez de la mañana en la casa número 38 de la calle María Trinidad
Sánchez, del barrio La Rosa, próximo a la Prolongación 27 de Febrero, en el
municipio Santo Domingo Oeste.
Charles Muñoz García vive en una casa de tres
niveles con cuatro hijos. Allí operaba una oficina de abogados y el Grupo
Cooperativo de Ahorros, Créditos, Servicios Múltiples y Acción Comunitaria Campo
Verde. El criadero de animales estaba en la tercera planta de la vivienda.
El espacio está techado de zinc y muros de malla ciclónica verde. Los
animales eran subidos allí por medio de una polea. Charles Muñoz es un militar retirado.
JEFE DE POLICÍA DICE NO TOLERARÁ NEGLIGENCIA
“Parece que (el homicida) era diabético y pidió ir al baño para que se inyectara (insulina), pero parece que tenía un arma escondida en otro lado que no se sabía y mató a un gran fiscal”, comentó el procurador Domínguez Brito.
“Parece que (el homicida) era diabético y pidió ir al baño para que se inyectara (insulina), pero parece que tenía un arma escondida en otro lado que no se sabía y mató a un gran fiscal”, comentó el procurador Domínguez Brito.
“Hay que revisar los protocolos; a veces la gente cree que se le irrespeta
cuando está esposado, pero lamentablemente tendrán que pagar unos por otros,
porque hay un protocolo, lo entiendan o no los ciudadanos, tenemos que cumplir
ese protocolo”, añadió.
El procurador dijo lamentar el caso y consideró a Omar
Álvarez como un “gran fiscal” con vasta experiencia en el campo judicial. Por su
parte, el jefe de la Policía, mayor general José Armando Polanco Gómez, dijo que
“a simple vista, a mí como Policía, no como jefe, creo que hubo una extremada
negligencia que nosotros no vamos a tolerar”.

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