El presidente de la Fundación Zile, Edwin Paraison, informó que los 112
nacionales haitianos se encuentran alojados en un local privado que se lo
facilitó un hermano de uno de sus abogados, el cual está ubicado en el municipio
Haina de la provincia San Cristóbal.
“Ellos se fueron en circunstancias que estamos tratando de esclarecer ahora.
Lo que todavía no está claro es si tienen garantía de que no serán repatriados
los que quieran quedarse hasta tanto el proceso legal culmine”, dijo
Paraison.
Indicó que hay personas del grupo que quieren regresar a Haití, pero al igual
que quienes no desean volver a su nación, esperan que les sean reconocidos los
derechos que ganaron en la coquera donde trabajaron en San Cristóbal.
“Nosotros esperamos que el Gobierno dominicano nos dé una garantía de los
haitianos que quieren quedarse para trabajar aquí y seguir trabajando para poder
mantener a sus familias que viven en Haití”, agregó.
Paraison destacó que el traslado de los haitianos se realizó sin compromisos
ni garantía alguna de las partes interesadas.
Dijo que el grupo, en el que hay mujeres embarazadas y niños, abandonó el
lugar porque sintieron que sus vidas estaban en peligro, ya que supuestamente
habían recibido informaciones en ese sentido de la Organización Internacional de
las Migraciones (OIM) .
Lamentó que hasta el momento el grupo no haya recibido ningún tipo de apoyo
de las autoridades de su país, a pesar de que han informado paso a paso al
gobierno haitiano de la situación a través de la embajada de Haití y del
Ministerio de los Haitianos Viviendo en el Exterior.
“Personal de la embajada los visitó en el lugar, pero lo que les habían
propuesto era que regresaran a Haití, sin implicarse en la defensa de sus
intereses”, señaló Paraison.
Mientras, el abogado Carlos Manuel Sánchez informó que producto de la presión
que ejercieron las autoridades dominicanas en contra de los haitianos, muchos de
ellos se encuentran en un estado emocional que amerita asistencia médica
especializada.
“Lo último fue que la gente que creíamos que estaban para ayudar, me refiero
a la OIM, nos sorprendieron en nuestra buena fe cuando fueron con el padre
Ferran y nos aseguraron que el grupo podía firmar el documento, diciendo que era
un registro para que ellos no sean deportados”, agregó.
Reclaman sus prestaciones
Los haitianos fueron desalojados el pasado día ocho de diciembre de la coquera donde trabajaban en el kilómetro Cinco de la carretera que conduce a San Cristóbal y, por tal razón, montaron una vigilia frente al Ministerio de Trabajo desde el día 14 de diciembre hasta ayer.
Los haitianos fueron desalojados el pasado día ocho de diciembre de la coquera donde trabajaban en el kilómetro Cinco de la carretera que conduce a San Cristóbal y, por tal razón, montaron una vigilia frente al Ministerio de Trabajo desde el día 14 de diciembre hasta ayer.
La ministra de Trabajo, Maritza Hernández, saludó la decisión de los
haitianos de abandonar pacíficamente los entornos de las instalaciones de la
institución.
“Felicitamos a esos ciudadanos haitianos de marcharse voluntariamente unos a
Haina y otros a casa de amigos o familiares, para esperar la decisión del
tribunal laboral donde se conoce su caso”, dijo.
La funcionaria agradeció que los haitianos también hayan aceptado la ayuda que se le había
ofrecido por la situación de desalojo de que fueron víctima, por el empresario
con quien mantienen una litis laboral en San Cristóbal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario