“No podemos postergar más” las medidas para controlar la circulación de
armas, dijo Obama en un discurso en la Casa Blanca frente a las familias de las
víctimas de la masacre en escuela primaria Sandy Hook de Newtown (Connecticut,
noreste) y de niños que le escribieron después de esa tragedia.
Obama también llamó al Congreso a aprobar leyes más estrictas. “El Congreso
debe actuar. El Congreso debe actuar rápido”, afirmó Obama, instando a los
legisladores a prohibir las armas de asalto y los cargadores de más de diez
balas y comprometiéndose a utilizar todo el peso de su cargo.
El presidente admitió, sin embargo, que “será difícil hacer avanzar” el tema,
dada la oposición de algunos legisladores a cualquier medida que parezca
oponerse a la Segunda Enmienda de la Constitución, que dispone el derecho de los
norteamericanos a portar armas. Pero enfatizó sobre la necesidad de proteger a
los niños de matanzas como la que le costó la vida a 20 niños y a seis adultos
el pasado 14 de diciembre en Newton. “Estos son nuestros niños”, enfatizó, “en
lo que deberíamos estar pensando es en nuestra responsabilidad de cuidar de
ellos y de protegerlos de cualquier daño”, dijo.
“Esta es la primera tarea como sociedad: asegurarnos de que nuestros niños
estén a salvo”. Obama, quien estuvo en el pueblo de Newtown poco después de la
tragedia, contó asimismo que había colgado en su despacho un dibujo de una de
las víctimas entregado por sus padres, el cual le recordaba diariamente su deber
de actuar.
Actualmente, 40% de las armas se venden en EEUU a través de transacciones
entre particulares o en ferias no sujetas a ningún control.

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