Durante su acostumbrada rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa
Blanca, Jay Carney, dijo que la prioridad "número uno" de Obama es el
restablecimiento del crecimiento económico y la creación de empleos en Estados
Unidos y que, en ese sentido, la reforma migratoria rendirá beneficios para la
economía.
"Es importante ver asuntos como la reforma migratoria, como ya lo ha dicho
muy firme y públicamente el mundo de los negocios, como una necesidad económica.
Los beneficios económicos de una reforma migratoria integral son muchos y muy
importantes... es una razón principal por la que el presidente cree que
necesitamos unirnos de forma bipartidista para lograrla", afirmó Carney.
El portavoz reiteró que el Gobierno de Obama considera que, para que el país
se recupere de la peor recesión económica desde la Gran Depresión, se requiere
invertir en sectores que creen trabajos bien remunerados, y en los sectores
energético y de educación.
Según Carney, "no hay ninguna razón para demorar" la aprobación de la reforma
migratoria y sí hay razones económicas para "continuar el progreso que se ha
logrado" y aprobar un proyecto de ley que "refleje los principios que el
presidente ha presentado y que hemos compartido con un grupo bipartidista en el
Senado, y convertirlos en ley".
Preguntado por Efe sobre las negociaciones actuales para la reforma
migratoria, Carney reiteró que para Obama la reforma migratoria "es
absolutamente esencial para la salud de nuestra economía y la protección de
nuestra clase media".
Obama espera trabajar con demócratas y republicanos en ambas cámaras del
Congreso para lograr la reforma y "está claro que es una prioridad suya",
subrayó Carney.
El portavoz se refirió a los principios que presentó el lunes pasado un grupo
de ocho senadores -cuatro demócratas y cuatro republicanos- que servirán de
"hoja de ruta" para una eventual reforma migratoria que permita la legalización
de buena parte de los once millones de inmigrantes indocumentados en EE.UU.
El martes pasado, Obama presentó su propia propuesta migratoria durante un
discurso en Las Vegas (Nevada), que difiere en algunos puntos de la del Senado,
pero que comparte la meta de permitir la legalización de los indocumentados,
resguardar la seguridad fronteriza y reformar el sistema de visas, entre otros
elementos.
Ambas cámaras del Congreso estudian los puntos que deberán ser incluidos en
un eventual proyecto de ley reformista.

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