En su discurso anual del Estado de la Unión, Obama presentó una serie de propuestas “concretas y prácticas para acelerar el crecimiento, fortalecer la clase media y construir nuevas escaleras” para acceder a la clase media, según extractos difundidos por la Casa Blanca.
Algunas de esas medidas, “van a requerir una acción del Congreso y estoy entusiasmado de trabajar con todos ustedes”, afirmará Obama frente los legisladores en el Capitolio de Washington, sede del Congreso.
Pero Estados Unidos “no se queda quieto y yo tampoco. Así que donde y cuando pueda tomar pasos sin legislación para expandir las oportunidades para más familias estadounidenses, eso es lo que haré”, dijo Obama.
Primera decisión: el presidente anunció que los nuevos trabajadores contratados por el Estado federal pasarán a cobrar un salario mínimo de 10.10 dólares la hora, frente a los 7.25 de ahora, informó la Casa Blanca.
Una propuesta para subir el salario mínimo está en estudio en el Congreso, pero su aprobación es incierta debido a la hostilidad de los republicanos. Esa medida beneficiaría directamente a cerca de 17 millones de estadounidenses, según el Economic Policy Institute, mientras que la propuesta de Obama concierne a cerca de 250,000 trabajadores.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró el lunes que el presidente sigue teniendo “objetivos muy ambiciosos”, a pesar de que en 2013 afrontó varios reveses legislativos, desde el control de las armas de fuego a la extensión de los subsidios por desempleo.
El fallido lanzamiento de unos de los aspectos centrales de la reforma de salud -el de seguros médicos- tuvo un nefasto efecto en el nivel de confianza de los estadounidenses en Obama.
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