lunes, marzo 03, 2014

Artículo de Marcelino Sena

Bajando duro

Por Marcelino Sena
En las últimas décadas en América Latina hemos visto cómo ha ido creciendo la cantidad de presidentes de centro izquierda, en su mayoría, hombres y mujeres que por convicción o herencia están comprometidos con el desarrollo social de los países que gobiernan.

Estos tienen un común denominador y es que, o han sido perseguidos y torturados por regímenes políticos por sus participaciones en luchas sociales reivindicativas, o han sido atacados verbalmente, inmisericordemente por sus adversarios políticos, corruptos y entreguistas.


La actual presidenta de Chile por ejemplo, Michelle Bachelet, es la hija de un general de la Fuerza Aérea del país Suramericano que estuvo al lado de Salvador Allende y que luego fue perseguido por el dictador Augusto Punochet. Esa persecución se extendió a su esposa e hija, la Bachelet, quien fue interrogada y torturada por los guardias de Pinochet.

Igual suerte corrió durante su juventud la presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, quien desde los 16 años dio señales de rebeldía en las aulas donde cursaba la secundaria. Rousseff fue apresada a los 22 años y confinada durante tres años en una cárcel donde fue torturada de la manera más brutal posible.

Evos Morales y Luis Ignacio Lula Da Silva (lula), el primero presidente actual de Bolivia y el segundo ex presidente del Brasil y que sacó a más de 39 millones de personas de la franja de la pobreza, fueron luchadores incansables en favor de grupos minoritarios, por décadas marginados por gobiernos corruptos. Evos ha rescatado la riqueza de su país, secuestrada por los tradicionales poderes fácticos, fabricadores de pobreza en estos países de quinta.

Otros presidentes de esas corrientes son Hugo Chávez y Rafael Correa, este último no ha tenido una historia de persecución ni de lucha por reivindicaciones sociales, pero por convicción se metió a esa corriente redentora y rescatadora de las riquezas de sus países y puesta al servicio de los más necesitados.

En la República Dominicana en cambio, los gobiernos cada vez más buscan la derecha como ideología y cada vez más aumenta la inequidad social, la corrupción y por tanto la pobreza.

Entonces me pregunto que hubiese sido de nuestro país, si en vez de ser gobernado por décadas por los perseguidores y dictadores, fuese gobernado por los que alguna vez fueron perseguidos, torturados y marginados. Necesitamos un presidente con compromiso social… soñar no cuesta nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario